Paz Martínez- En son de paz

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

A la conciencia de la mala hija

por Laura Gil La Orden (Madrid)

A la conciencia de la mala hija

Naciste enfadada, llorando. Ya sabías que lo querías todo, pero no que no podrías tenerlo. Perdiste el concurso de dibujo del colegio y ganaste esa competición de gimnasia rítmica. Tus padres te abrazaron cuando lloraste y te aplaudieron mientras saludabas desde el podio. Te dejaron tener ese hámster porque no supieron decirte que no. Se quedaron en el pasillo hasta tarde cuando tuviste esa época, la de las pesadillas, y te leyeron una y otra vez el mismo cuento antes de dormir. Te iban a recoger al colegio y tú saltabas a sus brazos hasta que te empezó a dar vergüenza que te vieran con ellos y entonces mamá ya no era la persona más guay del planeta, era quién te avergonzaba porque le contaba a sus amigas delante de ti que ya te había bajado la regla. Y entonces tú empezaste a cerrar puertas en las narices y a escaparte de casa con ese chico. Pero ellos te compraron ese móvil que todos tenían en clase y te llevaron a Roma porque era tu sueño. Y aunque les culpes de todo, ellos entienden que estás empezando a comprender que el mundo es injusto, y que te desespera y que a veces te enfadas y que eres tan orgullosa que no sabes como salir de ese enfado y por eso bromean a tu alrededor y esperan a que se te pase e ignoran el hecho de que no pides perdón cuando se te pasa porque lo único que ansían es tu compañía y esa sonrisa que mamá dice que es la más bonita del mundo. Porque a veces no recuerdas que te has caído muchas veces y que mamá y papá han besado todas las heridas hasta sanarlas. Porque tienes quince años y estás enfadada. Y eres desagradecida porque piensas que tus padres sólo son tus padres y que no tienen sueños ni ilusiones, ni que mamá ha dejado dos carreras para cuidaros, ni que papá trabaja horas extra para pagarte la universidad privada porque no has podido entrar en la pública. Y no te lo reprochan, porque de repente te ven feliz y tú quieres ser directora de cine y ellos te apoyan. Y tienes malos días y aunque tú te sientas una fracasada porque no has conseguido esa beca ellos te miran con orgullo. Qué cosas, ¿eh? Y tú te sientes sola en ese piso del centro de Madrid desde el que llamarás a tu madre y desearás abrazarla. Porque entonces ya tendrás veinticuatro años y te habrás dado cuenta de los errores. Y tú prefieres no contarle que no te han cogido en ese trabajo que tanto querías, ni que te has enfadado con tu compañero de piso porque prefieres que piense que estás bien, que eres feliz y que sus esfuerzos han valido para algo. Que no eres un caso perdido. Que no ha sido un error que apostaran por ti. ¿Te han dicho algo de la entrevista, cariño? Todavía no, mientes. Tendrás que contárselo, y entonces ellos te abrazarán cuando llores, cuando sepan que has vuelto a perder. Pero luego te llamarán de ese otro sitio, del que no tenías muchas esperanzas y te ofrecerán un trabajo que no es el de tus sueños, pero que está bien. Y es entonces cuando aplaudirán, cuando saludes desde el podio, como han hecho siempre, como nunca han dejado de hacer

Sobre la autora:

LAURA GIL (Santa Cruz de Tenerife, España, 1996). Es licenciada en comunicación
audiovisual y tiene un máster en Guion Cinematográfico y Series de TV por la Universidad Rey
Juan Carlos. Actualmente vive en Madrid.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

MasticadoresFEM

"Solo quiero que se me recuerde como una persona que quería ser libre” Rosa Parks

Isabel Alonso Díez

Arte & Activismo

A Tinta China

Plasmando palabras, a la luz de la pluma

Buscando el sentido de un instante

Solo soy yo cuando siento/ Cuando sueño me transporto/ y cuando escribo regreso ©Alberto Blanco González

Entre paleras y encinas.

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

Puentes de papel

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

RETAMAS Y CODESOS

Página de literatura, reseñas y poemas

ENTRE LA SOLEDAD Y EL APLAUSO... ESCRIBO

Soy un reflejo de mis historias, si no escribiera sería una sombra de mi misma

David Ortega

Blog literario y filosófico

POETAS EN LA NOCHE

Poesía, cuentos y relatos

Lo irremediable

Cine Filosofía Fotografía Literatura Música Pintura

Andiñuela de Somoza

Pueblo maragato, perteneciente al ayuntamiento de Santa Colomba.

Versos en la Somoza

Poesía en el umbral de la Maragatería

TAM-TAM PRESS

TRAFICO DE CULTURA / Piensa, crea, actúa, retumba...

Paz Martínez- En son de paz

Algo siempre se mueve cuando los versos conspiran. Carlos Attadía.

WordPress.com en Español

Blog de Noticias de la Comunidad WordPress.com

A %d blogueros les gusta esto: